EL SENSACIONAL PERFUME DE LA LAVANDA

Utilizada desde épocas ancestrales, la lavanda es muy utilizada en aromaterapia por sus propiedades relajantes. La lavanda tarda unos tres años en madurar y su ciclo de vida suele ser de diez años. Su época de cosecha puede ir desde principios hasta finales de verano, dependiendo de la calidez del clima local. La planta se recoge a primera hora de la mañana para preservar el valioso aceite que contiene. Una vez cosechadas, las plantas se someten a un proceso de destilación y cuando se ha extraído el aceite, se deja envejecer como un buen barril de whisky o una barrica de vino.

Dried Lavender
Lavender Oil

Este aroma tan popular está muy presente en la rutina diaria de la mujer actual: desde artículos de aseo personal hasta remedios caseros y productos para el hogar. Sin embargo, su uso se remonta a varios siglos atrás. En el Antiguo Egipto se utilizaba como antiséptico y cosmético, mientras que en la época victoriana se empleaba para despertar los sentidos. Actualmente, la lavanda es valorada principalmente por su exquisita fragancia tanto en el cuidado de la ropa como del hogar, en forma de velas, ambientadores y saquitos perfumados. Pero la planta aromática es también un potente afrodisíaco. De hecho, antiguamente los esposos echaban en la bañera un poco de aceite de lavanda para aliviar las tensiones y fomentar la fidelidad. Sin embargo, son sus propiedades curativas las que hacen de ella un remedio tan versátil.

A continuación te mostramos cinco formas de utilizar la lavanda como revitalizante.

¿Estás resfriado? ¿Te sientes nervioso o estresado?

El aroma a lavanda posee un efecto calmante natural. Vierte unas gotas de aceite de lavanda en un pañuelo de tela o papel y huélelo para revitalizarte al instante. Es una forma discreta de relajarte antes de una presentación de trabajo importante o de combatir los nervios de una primera cita.

Induce el sueño y mejora la relajación

¿Te cuesta dormir bien por la noche? Añade unas gotas de aceite de lavanda en un difusor un par de horas antes de acostarte o enciende unas velas con aroma a lavanda. Pon música relajante y escribe una lista de todo lo que tienes en la mente. Cuando estés lista para acostarte, te envolverá una nube de perfume de lavanda que te ayudará a conciliar el sueño en un instante.

Alivia las jaquecas 

Ayuda a aliviar las  molestas migrañas poniendo un poco de aceite de lavanda en el cuello de la camisa, y su agradable fragancia te acompañará durante todo el día. También puedes echar unas gotas de perfume de lavanda en una bufanda suave, un pañuelo de tela o incluso en la funda de la almohada. Inspira profundamente para oler la fragancia y expira lentamente por la boca.

Lavender Scented Bath

Alivia la tensión muscular

La lavanda es un remedio ideal para aliviar el dolor y la tensión musculares. Para aliviar las articulaciones doloridas, busca un rato para darte un buen baño y echa de seis a ocho gotas de aceite de lavanda en el agua, relájate y disfruta del momento.

Para perfumar el hogar

El aceite de lavanda también puede utilizarse en el hogar para limpiar las superficies de trabajo y eliminar bacterias. Una vez las superficies estén limpias, añade unas gotas de aceite para acabar con los gérmenes. Vierte un poco de aceite de lavanda en un pulverizador y perfuma las zonas más concurridas de la casa como la cocina, el baño y el recibidor. También puedes utilizar un difusor de aromas para conseguir que el aceite de lavanda desprenda una fragancia constante durante todo el día.

Para perfumar la ropa 

Hay muchas formas de utilizar la lavanda en la ropa. Perfuma tu almohada, pulveriza el armario o guarda un saquito de lavanda seca en el cajón de la ropa interior. También puedes disfrutar de su fragancia durante todo el día añadiendo el suavizante Mimosín Lavanda a tu colada. Con solo frotar ligeramente tu ropa o las sábanas, podrás oler la fragancia.



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